lunes, 25 de julio de 2016

Mercedes Valencia Ocampo


Nació en Chinchiná en 1959, ocupo el cuarto lugar entre sus cinco hermanos. Desde su niñez demostró interés por las artes como la música, la danza y  fundamentalmente la poesía. Realizo sus estudios  de primaria en Pensilvania y los secundarios en el colegio Isabel la Católica, emprendió su carrera de Filosofía y letras en la Universidad de Caldas.

Esta entrevista fue realizada en la Universidad de Caldas, Noviembre 03 de 2015.

Cuándo empezó usted a escribir poesía.
Pues eso es un proceso muy largo, empieza uno por interesarse por la revolución: el efecto Cuba, los movimientos feministas, mayo 68, los movimientos andinistas, el M19 y los movimientos revolucionarios en Colombia. La política y la filosofía van muy relacionadas,  pero algunos se definen por hacer poesía  de cartel, o sea que no se inspiran en un tono poético. Nosotros  terminamos por amar la política y defender la poesía ante todo tipo de cartel, me parece a mí que la poesía debe ser comprometida, por eso existen las metáforas para que cada cual al libre albedrío o su libre interpretación acomode los mensajes de acuerdo a los contenidos que vengan de la política, la vida y la muerte.

Ha escrito usted novelas.
Estoy escribiendo una que se llama: eterna primavera. Es un libro relacionado con Lunita mi hija, me parece lo más humano y lo más maravilloso poder tener esta relación con mi hija en la literatura. No es fácil, porque hay que leer mucho, se debe estar muy inspirado, libre de prejuicios  y sobre todo hay que ser muy sano en la intención. 
Entonces estoy dándole a eso; ya hice el primer capítulo  voy a ver como emprendo el segundo, yo creo que ha hora con un libro que mi hija me presto de Gioconda Belli, empiezo el segundo capítulo de la novela.

Su hija Luna quien estuvo silenciosa durante la conversación, no dejaba de mirar a Mercedes con cierta ternura concentrada en sus ojos y arroja sonrisas fugases cada vez que su madre hablaba de ella.


Que diferencias existen en la construcción de la poesía a la novela.
Mucha, porque en la novela son descripciones literarias de momentos cotidianos  hay que analizarlos poéticamente,  y a esos momentos cotidianos darles prioridad respecto a los acontecimientos de la novela. Es como cuando uno hace unos huevos revueltos, los huevos son lo cotidiano  y cuando esta la tortilla es lo poético, de todas maneras los dos deben estar bien combinados para que sede un buen desayuno.

Qué es eso  de la inspiración poética, existe tal cosa.
Evidentemente sí, porque de que otra manera se puede hablar de un Jattín, de una Pizarnik  y de todos estos maestros de la literatura latinoamericana. La inspiración poética  llega de muchas formas, por  el semblante de los días, por el sentimiento con que te despiertas un buen día. 
A veces se pone uno a pensar en lo que ha vivido y se da cuenta que todo ha sido poesía, entonces hay más tiempo para la poesía que para la vida.  Es un caso donde la inspiración lo llama a meterse de lleno en las cosas que ha vivido para poder protagonizar los poemas.

Con el deshilar de sus palabras se veía relucir la inspiración a través de su voz, que poco a poco fue poniéndose templada como si se aproximara un gran llanto. Su puse que mientras hablaba  del sentimiento poético,  su memoria se iba llenando de recuerdos  de su vida.


Qué elementos utiliza usted para la creación poética.
En la espontaneidad del lenguaje, yo dejo que el lenguaje  se liberé  y luego voy escribiendo de acuerdo a las palabras, por ejemplo: atardecer, color, magia, ditirámbo. Es como recorrer a través de las palabras las líneas de la vida.

Qué poetas influencian en su escritura.
Rimbaud, Baudelaire, Bachelard, Cioran, Yourcenar, Storni. Estos fueron los maestros en mi inspiración.

Hábleme un poco sobre la construcción metafórica en la poesía.
La metáfora enriquece en la medida en que es comparación, se puede reemplazar  un sentimiento por una metáfora, hasta ese punto es la metáfora posible, es capaz de sobre pasar los sentidos. La metáfora pone a los pies del escritor la magia.

Yo veo en muchas de sus obras matices del romanticismo que me puede decir sobre eso.
Tiene que ver con el posmodernismo en la literatura, los modernos que ya han pasado se van juntando  en un simbolismo y aparece el simbolismo  como una posibilidad  de la metáfora.  El simbolismo se debe aplicar  en este tipo de poesía romántica: Baudelaire, Rimbaud, todos ellos, son simbolistas y crean cuerpos completamente viscosos de lo que es lo real y la palabra hace verosímil esa realidad.
La metáfora va funcionando acorde con la situación o el sentido, recordemos que la metáfora cambia el sentido, entonces el sentido de la realidad no es lógico, no es una línea recta, sino muchas posibilidades del lenguaje.

En uno de sus poema titulado: pañuelo rojo, se muestra la exaltación del erotismo dentro  de una visión romántica.
Aquel poema lo escribi por una realidad que viví, un instante mágico que tuve  y para no dejarlo morir lo escribí. Porque muchos poetas se olvidan que han sido amantes y que han sido amados, de esta forma  no se me olvidará que he sido amante y he sido amada, pues al tener en cuenta ese instante de la madurez del orgasmo, de la caricia, que no se repite  ni en la palabra  ni en la realidad.

Al mencionar el título del poema, lo leyó en voz alta y arrojó de su rostro la expresión de picardía  y habló alegremente  de las pasiones y del profundo sentimiento del amor.

Los poetas mencionan dos tipos de lenguaje: el lenguaje poético y el lenguaje cotidiano.
Sí,  hay lenguaje poético y lenguaje cotidiano.  El lenguaje cotidiano es el empleado en la novela y el lenguaje poético es el que va formando la inspiración.

Cree usted que la poesía y la filosofía son dos ramas distancias.
Por supuesto que no,  porque la filosofía  no tiene que ver  con esa pesadez, la filosofía también tiene su tono tenue que hace que el filósofo o poeta se acerque más a la realidad.  Lo tenue en la poesía está en que el filósofo es un ser humano, de esta forma el poeta se contagia  de la filosofía como la piedra filosofal.

Hábleme de su poema: Mi herida se estremece como el agua.
Aquí hablo  de lo duro que es la vida en la calle,  porque yo hablo del habitante de la noche cuando menciono a  Pessoa, a través de este poema  muestro  que el hombre se llena de dudas de dolores  gratuitos y que no debemos dejar progresar todos esos sentimientos, hay que cortar esa sensación   con  la poesía. Así aparece el poema  y aparece la sanación para el alma.

Al mencionar el poema dedicado a Pessoa, Mercedes, se quedó mirando al espacio que estaba enfrente y silencio sus palabras por unos segundos, en los cuales Luna clavó sus ojos dudosos sobre ella.

Puedo observar que en varios de sus poemas siempre está hablando en primera persona, por qué no darle palabras a un narrador en segunda persona.
Porque el poeta ante todo es vanidoso, segundo maneja la palabra y tercero conjuga los verbos y los tiempos a formas irreales para darle a su imaginación la posibilidad de que se cumpla algún sueño.  Entonces si coloco  en segundo narrador  el sueño se me muere.


En su poesía se  ve  mucho de la poética de lo rural .
Sí, es una anécdota de cómo los espacios llegan asfixiarnos y nos obligan a tomar posición como sujeto, uno se deja atrapar  por los lugares  y termina por parecerse a una calzada o a una ventana.

Que es la noche para usted.
La noche es un sentimiento de inspiración,  como cuando se habla de la rosa, el árbol o del sol poniente de la luz del día. La noche es un mecanismo de reflexión  que obliga al poeta a indagar  por el sentido de la muerte, porque  tenemos que contar que ese es el sentido de la poesía. 
La noche es aquello  que hace que el poeta se sostenga en su inspiración, ese paso de lo mental y lo que termina.  Entonces la noche es para hablar de la muerte, pues no sabemos cuándo no sabemos cómo, pero es un hecho  que hay que enfrentar  todos los días cada minuto que pasa.

Así que usted se siente más cómoda escribiendo  bajo la luz de la Luna.
Por su puesto más cómoda.

Mercedes y su hija alargaron una sonrisa. Luego lanzo rápidamente dos de sus poemas.


Para finalizar Mercedes, “¡Para qué poetas en  tiempos de penuria!”
Precisamente porque son los tiempos de penuria,por ejemplo, si hay dos terrenos uno sembrado de manzanas y el otro  sembrado de minas antipersonas, debe haber quien desactive minas antipersonas y quien sepa cosechar manzanas. Afortunados quienes sepan cosechar manzanas.

Me parece a mí que los poetas en todos los tiempos cumplen una función muy importante  y es la de despertar todos esos valores  que están dormidos  como: la historia, la antropología, la sociología.

La poesía y la filosofía van de la mano, entonces las dos tienen que ver con el instante de la vida y  ponen también su marca en todo ese derrotero que es el saber, porque el saber es una cosa muy amplia, es un juego maravilloso de poderes. Por eso la filosofía y la poesía  son un poder que pone su mano fuerte tomando valores  perdidos  y describiendo otros que puedan fortalecernos siempre.


                                        Resultado de imagen para mercedes valencia ocampo

LadyStreet


Desde este lado de la calle junto al mural de Cristo te ama, cada mañana apoyo mi cansado cuerpo sobre la muralla y empiezo a tejer ciudades que me recuerdan el pasar de los días. Observo desde aquí a la demás gentes  que pasan en la otra esquina de la acera, clavando  sus ojos temerosos sobre  cada uno de nosotros.  Aquellos ojos interrogativos que se preguntan: ¿qué es lo que ha traído a estos hombres  hasta aquí, a esta calle, fea, sucia, a esta trampa de la muerte?

Luego miro hacia el interior de la  calle y veo en cada uno; sus andrajos, las llagas, la mentira y la miseria, y pienso: qué importancia tiene recordar las causas por las que arrojamos nuestras vidas a esta calle. Vivimos y somos los habitantes de esta ciudad.

Quien  ha visitado la ciudad de LadyStreet por primera vez no puede olvidarla jamás,  y no es porque como en otras ciudades se mantiene la sensación de estar habitando  un lugar fuera de lo común. Esta calle tiene la propiedad de permanecer grabada en la memoria como una marca que se ha tatuado en la piel.

En ella habitan hombres de todas partes del país y del mundo, sin embargo es difícil reconocerlos, aquí no existe distinción  de raza  de género o edad. Cada uno deambula por igual; de arriba a abajo por cada una de las callejuelas que se extiende en esta calle, atravesando las miles de carpas de venta y consumo, y con el sonido constante de la música de rockola que no para de sonar durante el día y la noche.

Desde que llegué en los años 90, todo trascurre con la misma regularidad: la ciudad continúa creciendo desmedidamente  y el  misterio, la muerte y la locura sigue habitando en los recuerdos de esta calle.  Así se pasan los días en la ciudad de LadyStreet, en medio de hombres y mujeres que perdidos en el tiempo  construyen ciudades con las líneas de su pasado y exhaustos, con la melancolía corriendo en sus rostros,  se ponen a contemplar la ausencia de sí mismo.



Calle del Bronx 
                          


jueves, 14 de julio de 2016

Los funerales de américa


“Este libro es, ante todo, una declaración
de mi amor por Colombia y América.
Por amarlas me pesa su pasado, me duele su presente
y me preocupa su futuro, si es que quienes hoy
las usufructúan les dejan alguno”

Es una novela escrita por Fernando Soto Aparicio  desarrollada en el  mandato presidencial de Misael Pastrana ( 1970-1974), en ella se muestra el porqué de una organización revolucionaria en Colombia y las implicaciones sociales y políticas que tiene la lucha armada. Cabe resaltar la participación mayoritaria de los jóvenes del país que con sus ideales  promueven la construcción de una soberanía igualitaria en la que todos los colombianos tengan las mismas oportunidades de trabajo y educación. Esta novela es un grito de rebeldía que lleva en sí misma el emblema ondeante  de un porvenir mejor para todos los colombianos.

Los Furatenas, es el nombre queda Fernando Soto  al ejército de liberación nacional, en ella deja ver los deseos de una organización socialista que impulsó a los grupos revolucionarios  del país.  La organización de los Furatenas está compuesta en su mayoría  por jóvenes de toda clase social  que hartos  de la desigualdad, la hambruna y la humillación   tomarán el camino  de la insurgencia como única medida para el cambio social.

“Nosotros trabajamos para ayudarles. Yo por ejemplo, no quiero nada para mí. Quiero para ustedes, y para centenares de miles de personas   colocadas en su misma situación, un porvenir más justo. Que aprendan a leer para que no sea solamente la radio, la que les informe la realidad de la Nación; que tengan una tierra propia, y unas semillas, y unos medios de cultivar…”

Los funerales de américa, hace un llamado a la reflexión política de nuestro país, en estas páginas se recopila una perspectiva de la organización  del proletariado,  en que hombres y mujeres  buscarán  los medios  para combatir su analfabetismo y luchar así contra el poder  de la clase privilegiada que gobierna su posición social.

Con estas cuatrocientas páginas se da un grito de revolución hacia las políticas estatales y abre las puertas a un cambio ideológico, sembrando en cada lector la crítica, el análisis y la lucha por un futuro más justo para todos. Es  cierto que  para muchos el cambio social es una Utopía como muchas otras - no olvidemos los duros tiempos que pasó la república con la llamada "patria boba" de la cual  somos sus herederos-. Considero, sin embargo que nunca es tarde para  dar un salto en el camino y promover un cambio  que logré la transformación real de nuestro país. 




                                              
                                 


martes, 31 de mayo de 2016

Diálogo I: sobre la idea de substancia



Interlocutores: Filóteos, Fronéo, Techneo[1].

Al caer la tarde Techneo se dirige a la casa de su maestro, pero en la plaza central de Edimburgo varias personas murmuran entorno a las palabras de Filóteos, gran sabio entre la comunidad. Techneo para su marcha y escucha atentamente sus palabras

Filóteos: Quien de ustedes ha de dudar de la causa infinita de las cosas, en la inmortalidad del alma  y de la existencia de una verdad absoluta. Equivocaos están al pensar que las ideas provienen de sí mismo o del mundo sensible que se presenta ante nosotros.
Quién nos asegura ahora, no estar sumergidos en un profundo sueño, en el cual nos encontramos en la plaza central de Edimburgo preguntándonos si estamos dormidos o despiertos. De aquí deduzco que no  hay indicio  por los que podamos distinguir entre la vigilia y el sueño.

Sin embargo, pensemos tal vez que nuestro cuerpo no es como lo percibimos y que los sueños  no son otra cosa sino la representación de cosas reales y verdaderas. Acaso el  pintor para formar una obra no ha de tomar del mundo exterior todos los elementos para fabricarla.

¡Por esta razón señores!, he dicho  que todas las cosas generales como: nuestro cuerpo, aunque sean imaginarias han de existir y fueron creadas de otras ideas más simples  y verdaderas. Aunque se esté despierto o dormido hay ideas tan verdaderas que no podemos dudar de ellas, o decidme cómo dudar que  cinco y siete es doce o que el triángulo no tiene tres lados.

Hace ya mucho tiempo que ha surgido en mí la idea de un Dios omnipotente causa general de todas las cosas, un Ser soberanamente perfecto y verdadero cuya  existencia se encuentra en cada uno de nosotros y de la que no podemos dudar.

Sé muy bien que muchos hombres niegan la existencia de un Dios sumamente poderoso y verdadero, tomándolo como una fábula que se ha creado en su imaginación.  Dejemos que deliberen erróneamente y si queréis oír las pruebas que tengo para demostrar la existencia de Dios, los invito  a escuchar con atención  todos mis argumentos.

 Muchos hombres se marchan y quedan en la plaza algunos sacerdotes y misioneros que atentos toman nota  a las palabras del maestro. Techneo aguardara allí hasta el final.

Filóteos: Debemos alejarnos primero, de todo aquello que nos cause duda o al menos librarnos de todas las cosas que podemos verificar como dudosas. Supongo que todos los objetos que nos rodean  son falsos, que nada puede existir verdaderamente si lo confirman los sentidos, creo pues, que el cuerpo, la extensión, la forma  es una imaginación de mi espíritu  y que nada puedo conocer. Entonces ¿Qué hay, pues, digno de ser considerado como verdadero? Tal vez una sola cosa: que nada cierto hay en el mundo[2].

Pero recordemos señores, que siempre hay en nosotros un ser maligno que nos puede engañar sobre las cosas que percibimos. Sin embargo, tengamos presente que este ser maligno no conseguirá que Yo no sea nada mientras piense que soy algo.

Techneo: Maestro,  cómo conseguiremos no dudar de nuestros pensamientos si estos son producto de las cosas que percibimos.

Filóteos: Mi querido Techneo, te he visto andar por estos lugares con aquellos dogmáticos materialistas que no te permiten ver con claridad la esencia de las cosas, aleja de ti todos estos perjuicios que enceguecen a tu espíritu. Examinemos tu pregunta.
Recordemos primero la distinción  entre alma y cuerpo, por un lado la naturaleza el cuerpo consiste, en una figura que ocupa un espacio, que no puede pensar ni sentir y por lo tanto no posee la facultad el dudar.

Por otra parte el alma,  es una cosa que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere, imagina y siente. Es tan evidente que soy yo el que duda, el que entiende, el que desea. Tengo también el poder de imaginar  y finalmente, soy el mismo que siento; percibo ciertas cosas como por los órganos de los sentidos[3]

Por lo tanto el alma es la facultad donde se origina todo pensamiento, es ella la que nos proporciona el entendimiento y es mediante  esta substancia que podemos deducir que existimos. Así nuestra existencia es verdadera mientras estemos pensando.

Pero te preguntaras mi querido Techneo, cómo reconocer aquella substancia, dejemos claro que la substancia no necesita nada más que de sí misma para existir, pues no depende de elementos externos a ella para mostrar su existencia. Para comprender lo que te estoy diciendo, intentemos esto: cerraré los ojos, me taparé los oídos, condenare todos mis sentidos a la inacción, borraré de mi pensamiento las imágenes de las cosas corporales, y, si no es posible, las reputaré vanas y falsas; y considerando atentamente mi interior, trataré de hacerme más conocido y familiar a mí mismo[4].  Ahora dime qué fue lo que encontraste

Techneo: La conciencia maestro, es verdad  no dude un solo momento de que estaba pensado.

Filóteos: Has comprendido Techneo, el pensamiento es lo único que no podemos separar de nosotros, pero bien, pasemos a examinar los errores que han cometido los hombres al negar la existencia de la substancia. El primero de ellos consiste en creer que todas las ideas que se encuentran en mí son tomadas  del mundo exterior, el segundo es afirmar que las ideas están hechas  por nuestros propios sentidos.

Pero si consideráis, que las ideas no pertenecen esencialmente a los fenómenos materiales y si aceptas que las ideas han nacido con nosotros, las cuales llamamos innatas producto de una substancian única e infinita que nos proporciona todo el entendimiento, no cabría ningún problema.

La substancia al existir  por medio de sus atributos mencionados anteriormente, se le debe otorgar toda independencia del mundo exterior y sostener que es una unidad perfecta y verdadera. De esta forma damos veracidad a la  existencia de las ideas innatas.

Pasemos ahora a comprobar la idea de Dios,  por la idea de Dios entiendo una substancia inmutable, eterna e infinita, por la que yo y todas las demás cosas que podemos observar o percibir por nuestros sentidos  han sido creadas y producidas.

De todo lo que hemos dicho acerca de la substancia podemos afirmar: Dios  es la causa eficiente de todos los fenómenos que aquí se presentan, al ser verdadera y poseer realidad objetiva, es evidente que esta causa produce efectos que son los fenómenos  que percibimos.

Por lo tanto se puede afirmar  que Dios existe; porque, si bien la idea de la substancia está en mí, puesto que soy una substancia, no tendría la idea de la substancia infinita, siendo yo finito, si no hubiera sido puesta en mi espíritu por una substancia verdaderamente infinita[5]

Techneo: ¿Cómo es posible conocer la idea de un ser más perfecto que yo?

Filóteos: La idea de Dios es clara y distinta, la cual posee de verdad absoluta  y por lo tanto no debemos tacharla de sospecha. Esta idea de un Ser omnipotente es plenamente verdadera y no es posible dudar  que su idea no nos presente nada real, es decir, sus atributos -pensar, sentir, dudar, etc.- son las prueba de su existencia.

Techneo basta que comprendas, todas las razones que te he dado y que concibas en tu pensamiento todas las cosas que encierran alguna perfección  y por tanto realidad. Recuerda que Dios es infinito y que la naturaleza del hombre no alanzará a comprender completamente la infinitud, pero esto no es  impedimento para concebir la idea de un Ser superior[6].

Pero aquí cabría preguntarnos ¿de quién habré recibido mi existencia?[7] Acaso de mí mismo o de todas las cosas externas que constituyen mi existir, pero si yo dependiera de mí mismo no tendría la facultad de pensar, de dudar  o de sentir; porque recordemos que todo estos atributos hacen parte de la naturaleza del alma.  Así que, si pensamos todas estas cualidades como propias es indudable que poseamos un alma sumamente superior a mí.

Y me preguntaras, si es posible creer que esté ser del cual dependo no pueda ser Dios, pues es evidente que no, ya que; en la causa debe haber, por lo menos tanta realidad como en el efecto; y si soy cosa que piensa y tengo alguna idea de Dios, es preciso que la causa de mi ser sea también una cosa que piense y tenga la idea de todas las perfecciones que atribuyo a Dios[8].

Fronéo da fin a su discurso, una gran tormenta se avecina sobre la ciudad.

Es preciso concluir  ahora, esas grandes nubes que se encuentran encima de nosotros son la causa de una gran tormenta, pero debo reconocer antes que la idea de Dios ha quedado demostrada con toda evidencia, por el hecho que existo  y que en mí se encuentra la idea de Dios.

Los sacerdotes y misioneros cubren las cabezas con sus largas túnicas  y se marchan como un rebaño de corderos negros hacia la entrada de la iglesia. Techneo acelera su paso y  llega a la casa de su maestro.

Fronéo: Oh! Techneo no te esperaba tan tarde, siéntate  te encuentras bastante alterado, parece como si hubieras visto un fantasma. Cuéntame qué te ha sucedido.

Techneo: Maestro, creo que he visto a Dios.

Fronéo: ¡Tonterías Techneo!, no me digas  que la causa de tu retraso fue el detenerte en la plaza a escuchar a esa partida de charlatanes que nada bueno han de traer a la razón del hombre.

Techneo: Así es maestro,  y me encuentro confundido, es verdad que existe un ser superior a nosotros que nos brinda la facultad de pensar y por lo tanto nosotros existimos.

Fronéo: Hace varias semanas que tuve una discusión bastante agitada con ese tal Filóteos y enfurecido ante la fuerza de mis argumentos salió de la plaza, creí que no volvería, pero ya ves, aquello dogmáticos nunca se cansan. Pero examinemos Techneo la causa de tu perturbación.

Primero mostraremos el origen de las ideas y con esto se dará paso a mostrar que las ideas provienen de las percepciones que tenemos del mundo exterior, y que  no son ideas innatas impresas en nuestro pensamiento por algún Ser superior al hombre.
Recordemos que las percepciones se dividen en impresiones e ideas, pues nuestras ideas simples derivan  de impresiones simples que luego se forman en ideas compuestas, así todos nuestros pensamientos se derivan de impresiones de sensación, es decir, de las  percepciones.

Observa esto Techneo, si al cerrar tus ojos y pedirte que pienses en la habitación en la que te encuentras ahora,  y te pregunto qué es lo que ves, me  mencionaras con exactitud las cosa que yo puedo veo con mis ojos abierto[9], por lo tanto la idea que  tienes de la habitación fueron impresiones que se marcaron en tu pensamiento al entrar al lugar. Si alguien quisiera dudar de ello que muestre, cómo es posible concebir  una idea simple  que no surja de una impresión correspondiente o que una impresión simple no  provenga de una idea.

Consideremos primero las impresiones y luego pasaremos a las ideas, las impresiones se dividen en dos clases, por la sensación y reflexión; El primer género surge en el alma, originariamente por causas desconocidas. El segundo se deriva, en gran medida, de nuestras ideas [10]

Así una impresión tomada de la sensación, son las que nos hacen sentir, calor, miedo, frio, angustia etc., estas sensaciones se quedan en nosotros como una copia que llamamos idea. Cuando esta idea  de calor o frío  vuelven a presentarse  producen nuevas impresiones que son llamadas impresiones de reflexión.

Techneo: Entonces maestro,  las ideas que están en nuestro pensamiento copia de nuestras impresiones  dan origen  también a otras impresiones e ideas.

Fronéo: Esta es la relación que existe entre impresiones e ideas, que cada uno puede ser a su vez simple o compuesta, con esto podemos esclarecer que nuestras ideas no provienen de algún tipo de alma que se encuentra por fuera del hombre, sino de nuestras impresiones. Pero profundicemos con mayor detenimiento la idea de substancia.

Si la idea de substancia es posible  esta debe provenir de una impresión  y como lo dijimos anteriormente las impresiones son de sensación o de reflexión, pues qué sentido tendría que la substancia  proviniera de una sensación y si fuese de la reflexión  sería difícil concebirle a la substancia  estados o cualidades como son: las pasiones o las emociones.

Así que no tenemos ninguna prueba de la existencia de la substancia, pues si tuviésemos una idea de substancia deberíamos tener una impresión de dicha substancia, ya que toda idea  deriva de una impresión.

Pero  aquellos hombres que defienden la existencia de la substancia  afirman que: la substancia es algo que existe por sí mismo, pero yo les pregunto, acaso todo lo que se concibe claramente no debe existir y si la substancia no se presenta por medio de las impresiones, se puede inferir que no es posible como idea.

Por más que busquen el origen de las ideas por fuera de nuestras percepciones seguirán cayendo en equívocos metafísico,  por lo tanto si existiera una substancia inmortal, ya habría existido en nuestro pensamiento  antes que nosotros mismos.  Y si su existencia anterior no nos concernió en absoluto, tampoco habrá de concernirnos  su existencia posterior[11].

Techneo: Ahora comprendo maestro, que al cerrar mis ojos, tapar mis oídos y borrar de mi pensamiento las imágenes corporales, como lo ordenó Filóteos, creí conocer mi conciencia, pero lo que sentí fueron ideas de  mi pensamiento.

Fronéo: Has razonado correctamente mi querido Techneo, cuando nos analizamos a nosotros mismos, lo único que encontramos son haces de percepciones diferentes, que suceden unas a otras y que están en continuo movimiento[12], más no encontramos ninguna percepción por fuera de nosotros.

Toda idea que concebimos de nosotros mismo no es más que  producto de todas las experiencias que hemos tenido, por lo tanto si creíste ver tú conciencia esta sensación fue la idea que se tiene de sí mismo. Así aquello que esos hombres han llamado substancia no es otra cosa que ideas.

Pues, cada  vez que penetro en lo que llamo yo mismo, tropiezo con una u otra percepción particular, de calor o frío, luz o sombra, amor u odio, dolor o placer. Nunca puedo aprehenderme yo mismo sin una percepción, y nunca puedo observar más que la percepción.[13]

Con los argumentos expuestos en esta larga noche, espero que no te dejes engañar nuevamente de aquellos sofistas que no hacen otra cosa que persuadir a los hombres de su recta razón y conducirlos a entidades metafísicas inalcanzables para el entendimiento humano.

 Por ahora debes comprender que la existencia de una substancia es solo producto de la imposibilidad de imaginar que nuestras ideas simples son la copia de una impresión simple  y nos acostumbramos  erróneamente a suponer que  la substancian es el origen de aquellas ideas[14].

Techneo: Veo con mayor calidad, al dejarme persuadir por Filóteos aseguré que el origen de nuestras ideas eran concebidas por una substancia absoluta e infinita, plenamente verdadera de donde se originan todas las demás ideas de nuestro pensamiento, llamado Dios.

Maestro  pero me surge una inquietud, la causa de una idea simple es la repetición de las experiencias que se encuentran en nuestra mente.

Fronéo: No podía ser de otra manera, pues  aquellas cosas de las que no tenemos experiencia directa, son justificadas  únicamente por la experiencia, así la causa de nuestras ideas simples están dadas por el hábito, por ejemplo: si dijo que el sol saldrá mañana, por experiencias pasadas, es justificable decir que efectivamente saldrá el sol. Por lo tanto, podemos inferir que nuestras experiencias futuras serán iguales a las pasadas.

Techneo: ¿existe alguna justificación lógica o racional para concluir que nuestras experiencias futuras serán similares a las pasadas?[15]

Fronéo: En estos tiempos se ha introducido en las academias el método deductivo que busca, según ellos, ampliar el conocimiento científico, pero  detengámonos en este cuestionamiento. Es cierto que la inducción lógicamente es injustificable porque está fundamentada en probabilidades de hechos pasados, es decir, no es la razón sino la costumbre la que guía el entendimiento del hombre.

Sin embargo, algunos hombres afirman que no es posible pensar de manera inductiva sino deductiva, es decir, a la hora de conocer no procedemos de manera inductiva, eso es, no partimos de la experiencia particular e inferimos una general, sino  que conocemos de manera deductiva; que consiste en formular hipótesis  o conjetura y a partir de  la experiencia buscamos falsarlas.

Ellos argumentaran algo como esto: la genuina inducción por repetición no existe. Lo que se asemeja a la inducción es el razonamiento hipotético bien contrastado y corroborado de  acuerdo con la razón y el sentido común, ya que hay un método de corroboración- el intento de refutar una teoría cuando  parece posible su reputación. Si fracasa este intento, puede hacerse con fundamento racional la conjetura de que constituye  una buena  aproximación a la verdad- en todo caso mejor que su predecesora.[16]
Según esta teoría la inducción no es posible verificarla lógicamente o inferir de ella la verdad.

Techneo: Entonces ¿No podemos obtener seguridad con la inducción, por medio de las continuas repeticiones de los hechos de la experiencia?

Fronéo: No desde un punto de vista lógico, pero sí desde el racional[17], voy a mencionarte cuatro argumentos que esclarecerán el método inductivo: primero, la inducción (es decir, inducción por repetición) es totalmente válida desde un punto de vista racional; segundo, en nuestras acciones o creencias confiamos en la existencia de cierta realidad que no es totalmente caótica; tercero,  a la vista de la (1), esta confianza es irreparable irracionalmente y por último la naturaleza humana es esencialmente irracional.[18]

Mi querido Techneo, ya se hace de día  y me queda aún una cosa por mostrarte; no cabe duda que las percepciones son posibles únicamente en la conciencia del hombre, pues cuando dormimos caemos en la inconciencia y perdemos nuestras ideas.  Ahora te invito mi joven Techneo a suprimir tus percepciones cayendo en el sueño profundo por los aromas del alcohol.

Fronéo saca una botella de vino y beben juntos hasta que el cielo deslumbra por completo el crepúsculo del nuevo día.



[1] Filóteo/ griego: amante de dios/  en favor de la idea de Descartes sobre la posibilidad de la substancia.
Fronéo / grg: entendimiento o razón/  quien muestra el pensamiento de Hume y  rechazará la existencia de la substancia
Techneo: / grg: técnica o ciencia/  discípulo de Fronéo
[2] Descartes,  1990, p 58
[3]  Ibíd., p 61
[4] Ibíd., p 63
[5] Ibíd., p 68
[6]  Aquí termina el primer argumento  de la existencia de Dios, Filóteos dará pasa a su segundo argumento.
[7]  Ibíd., p 70
[8] Ibíd., p 70
[9] El ejemplo es tomado del primer libro del Tratado de la naturaleza humana
[10] Hume,1988, p 24
[11] Hume, 1988, p 138
[12] Ibíd., 1988, p 252
[13] Ibíd., 1988, p 356
[14]  Hasta aquí el argumento en contra de la substancia de Descartes.
[15]  Aquí se introduce el método deductivo de Popper.
[16] Popper, 1994 ,p 99
[17]  Entendiendo  racional  como posibilidad de la impresión, pues  las impresiones pueden ser sensibles o racionales.
[18] Estos cuatro argumentos son tomadas  de Popper, Conocimiento objetivo, p 100

David Hume. 



jueves, 28 de abril de 2016

La muerte de Penélope


Ninguna Penélope ha tejido y destejido como Elvira,
mientras esperaba el alba de la muerte 
                                                                               (José Asunción Silva)

Corifeo: Cuando Eos, la de los dedos rosados, hija de la mañana se dejó contemplar. La bella Penélope hija de Icario, posada sobre el umbral de su balcón recordaba con melancolía los años transcurridos de la partida de Ulises.

Penélope: ¡Oh, amados dioses! Para qué seguir contemplando a la hermosa  Eos y al grandísimo Helios, para que el tiempo si la guerra me ha devorado como a un hijo de Cronos. Grito mis lamentos a toda Ítaca rogando a Mnemosine la libertad de mi espíritu.

Corifeo: Se acerca Euriclea, nodriza de Ulises.

-¡oh bella hija de Icario! La guerra junto con ker se ha llevado consigo a su primera víctima, Anticlea madre de Ulises, el tiempo ha acechado su cuerpo y espíritu, ahora deambulará en el Hades buscando entre los muertos a su amado hijo.

Penélope: Su muerte no debe ser un lamento, Anticlea, en el Hades abandonará el sufrimiento de los mortales.  

Corifeo: Desciende de los cielos Atena y con ella el enorme silencio se extendiende sobre todo el valle, es el silencio la sensación de lo vasto el regocijo con la intimidad; el silencio se apodera del alma y Penélope dejar entrar así la noche a su balcón.

Atenea: Bella Penélope los dioses hemos escuchado tus lamentos y sentido tu melancolía. He bajado hacia ti, en forma de Ave y aguardaré contigo la vigilia.

Penélope: Atenea, las antorchas iluminan una vez más mi balcón y escucho de nuevo los lamentos  que arrastra el río Aqueronte, el río del dolor, el río de la guerra. He pensado que cuando la oscura  ker venga a mis aposentos en búsqueda de mi alma, pediré vagar por los ríos de grecia antes de descender al Hades, para buscar entre ellos el alma de Ulises y Telémaco mi hijo. La guerra ha esculpido el tiempo y la memoria. Ya no me queda más sino  dejar mi carne a los cuervos que penden sobre los altos árboles sin ramas.

Corifeo: Atenea, la diosa de la guerra desprende sus extensa alas, apartando a las negras aves del campo desértico y lanzan  sobre Penélope un dulce sueño semejante a la muerte.




lunes, 1 de febrero de 2016

La Gorgona

Zarpe en el puerto de  Buenaventura en compañía de dos hombres, fue uno de esos días de verano Costero: el cielo estaba plenamente azulado perdiéndose a lo lejos con el  reflejo del mar,tuve que remar durante doce horas bajo un sol nauseabundo hasta llegar a la Isla. Bajé con los soldados que acompañaron el recorrido y tiré la canoa fabricada, hacia el pacífico.

Amarraron brazos y piernas con cadenas, llevándome por una espesa selva cuyas palmeras guardaban con misterio el lamento de los muertos; en este lugar se extendían miles de cruces  entre maleza y piedras rocosas, fue el cementerio de la prisión.

Al finalizar el recorrido, el bulto de la Virgen de las mercedes daba la bienvenida a los presos y desterrados. Había matado a mi padre por tomar su herencia, mi condena: diez años de duros trabajos en la cárcel la Gorgona.

El primer día me despojaron de mis ropas y rasuraron la cabeza,me dieron un overol azul oscuro, un par de abarcas y un cepillo de dientes. Al caer la noche fui encerrado en el baño a cielo abierto, por encima de los muros los guardias caminaban sigilosamente día y noche acompañados de los bullosos monos que invadían la celda.

En la mañana asignaron al soldado Ruiz, para mostrarme las dimensiones del lugar. La Isla retenía a 1.500 presos, tenía cuatro patios, dos baños y una cocina.
En los dos primeros patios, se realizaban los trabajos y se formaba tres o cuatro veces al día para llamar listado; el tercero funcionaba como lavadero y el cuarto se le llamaba el Botellón, allí se realizaban los castigos a los presos: contenía un embudo de cemento en el centro del patio de dos metros de profundidad donde se arrojaba a un hombre sin ropa por doce o veinte días, en realidad el castigo infundía terror entre los presos.
La cocina fue el lugar donde se produjo mayor asesinatos, por precaución los reclusos recibían la comida de espaldas para evitar envenenamientos.

Tuve como compañero a tres hombres: el panameño de veinte años, un indio cordobés y un oficial de la marina. Jaime entró días después de mi llegada, le había visto entrar joven, despreocupado y con cierto aire de autoridad común en los militares. Se rumoreaba haber matado a su esposa, por infidelidad, estaba condenado a cinco años de trabajos forzados y a morir como soldado raso.

Envejeció con la misma rapidez que todos nosotros, sus cabellos emblanquecieron y perdió la vitalidad de su cuerpo. Rezaba cuatro o cinco veces en el día, y en las horas de trabajo no dejaba de susurrar alabanzas al cielo.

En la prisión poco se hablaba de los delitos cometidos, fuimos hombres sombríos y pensativos, cada cual tenía su propio modo de castigo. Jaime, tomaba ramas de ortiga y la caer la noche; flagelaba su cuerpo con una profunda agitación hasta irrigar de sangre su glande y los gritos de alabanzas se iban perdiendo entre los sombríos sonidos de la selva. Este tipo de actos estaban permitidos, si eran realizados en nombre de la fe.

Por mi parte, duraba semanas sin arrojar palabras, deambulando por los pabellones; vacío sin pensamientos. Pero mis recuerdos deliberaban en las noches taciturnas por algún lugar de mi cabeza, apartado de todo lo corporal y  mi angustia me llevaba lentamente hacia un espacio desconocido de mí mismo. 

En las madrugadas de los  primero días de octubre, la manifestación de la naturaleza, llenaba de atracción a todos los hombres que habitábamos la Isla. Al arribar la inmigración de las ballenas jorobadas, los presos corríamos hacia los muros de la prisión, silenciábamos las cadenas y nos dejábamos seducir por el canto oceánico durante quince o veinte minutos.

Los penados estaban clasificados por categorías según la gravedad de su delito, el parricidio fue uno de los crímenes menores en este lugar. En la sección especial se hallaban los criminales más temerarios, condenados a perpetuidad, en ella se encontraba el Papiyon: fue el único hombre que escapó de la Isla y sobrevivió a las turbulentas aguas del lado Este del pacífico. Nunca vi su rostro, pero se decía que después de su arresto. Enmudeció.

Al salir de la Isla, en 1979, habité en el Naranjo, municipio de Guapí; allí trabajé como cargador de barcos junto a varios hombres que salían de  prisión, cinco años después, clausuraron la cárcel. Cierto día en la madrugada al llegar al puerto cientos de hombres armados desataron el terror sobre los ciudadanos, reclutando a mujeres y niños.

Desde lo alto de las palmeras me sobrecogió el odio y el pánico a la muerte, estuve allí hasta caer la noche en medio del silencio profundo,llamando a todos mis recuerdos a exigirles que volcaran en el presente todo el futuro que habían soñado y embriagado por la nostalgia de la fantasía, calcé las abarcas, amarré varios troncos y me entregue cautivo a la espesa selva de la Gorgona.